MADRID – BUSCANDO UNA PELI DECENTE EN AÑO NUEVO
Ahí estábamos Gael García Bernal, su compañera embarazada, mi novia y yo el día de Año Nuevo sentados en el cine, viendo la que según el póster es “La mejor película indie americana en años – una joya”. La verdad es que no fuimos a verla con Gael y la chica (se sentaban dos filas de asientos más allá), pero no creo haber mentido: los cuatro estábamos allí. Mi novia se había enfurruñado porque nos habíamos tenido que sentar muy cerca de la pantalla, pero en primer lugar fue ella la que insistió en ir al cine en vez de ir a tomar una cerveza y un frankfurt como sugería yo. Y en segundo lugar, nadie tuvo la culpa de que la cola para ver My Blueberry Nights fuera larga y tuviéramos que entrar a ver la otra. Bueno, a ella se le pasó el mosqueo en cuanto se percató de que por ahí pululaba Gael García Bernal, así que no llegó la sangre al río.
Aunque la voz que tiene le hace parecer un poco memo, a mí siempre me ha caído bien Gael: salía con Natalie Portman y es divertido buscar en sus películas el momento en que aparece conduciendo un coche. Es un caso análogo al de Tom Cruise: los directores deben creer que pueden hacer que los actores bajitos lo parezcan menos haciendo que circulen a toda pastilla. Pero ahora Gael me gusta incluso más que antes. Me cayó de puta madre cuando transcurridos veinte minutos se levantó, pasando mucho de la modernez pajillera que estábamos viendo y se largó del cine. Probablemente se fue a comerse el frankfurt que me tocaba a mí. Bien por Gael.
Empecemos hablando del monólogo inicial sobre la importancia de un beso a medianoche la víspera de Año Nuevo. ¿Cómo? Los únicos que conozco que concedan alguna importancia a lo de besarse justo en ese momento son una pandilla de escoceses de 14 años fuera de sí por beber alcohol y esnifar cola. Pero, en fin, si alguien desea elevar un morreo a niveles de importancia casi existenciales, por mí vale. Me aguantaré la risa, aunque no creo que aguante más de 30 segundos. Y obligarme a aguantarla durante una hora y pico fue un esfuerzo sobrehumano. Al final solté la carcajada en los títulos de cierre. In Search Of A Midnight Kiss, o como coño se llame la película originalmente, va de un guionista que es un desgraciado y se queda sentado lamentándose por haber perdido a su novia (como en Swingers pero sin la ironía), y después pone un anuncio por palabras a ver si así consigue chuscar; le responde una tipa extravagante de narices que fuma como una descosida y lleva botas altas y abrigo de piel a pesar de que la acción transcurre en Los Ángeles la víspera de Año Nuevo, cuando allí hace un calor que te mueres. La tía está un poco pirada, o muy pirada, y además de ser una aspirante a actriz que quiere cambiar el mundo (ridículo, ¿verdad? Pues aún hay más clichés), tiene un photoblog llamado algo así como www.lostshoe.inanehobbyblogspot.com, en el que cuelga fotografías de solitarios zapatos tirados en la calle. Ya véis si está pirada.
El resto de la película transcurre entre citas en las que cada uno intenta sobrepasar al otro en rarezas, chorradas acerca de revitalizar la industria teatral angelina, una discusión sobre nada en particular y la fiesta más sosa que jamás se haya filmado. Esto no vale la pena y tendría que haberme ido como hizo Gael a por un frankfurt y una cerveza. Pero me quedé, y llegué a la conclusión de que la peliculucha era como Antes del Atardecer si esta, en vez de ser un tierna y modesta obra maestra, fuera una de esas en que un puñado de estudiantes gandules se convencen a sí mismos de que a todo el mundo fuera de su círculo de amigos le importa un pimiento la mierda insustancial que en sus vidas hace la función de drama.
En estos últimos días, cada vez que veo la palabra “indie” escrita en algún sitio, la interpreto como una señal indicativa de todo ese material actual que se empeña con ahínco en expoliar (fallando miserablemente) la cultura independiente de hace diez años, que era pobre pero honrada. “Indie” es hoy prácticamente un sinónimo de “esfuérzate más”. Así pues, “La mejor película ‘esfuérzate más’ americana en años”. Sí, eso está mejor.
PAUL GEDDIS
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Ay Paul... que articulo tan cojonudo!!! joder un diez. Claro, cristalino y puntiagudo. Buenisimas ideas. Lo de "un puñado de estudiantes gandules se convencen a sí mismos de que a todo el mundo fuera de su círculo de amigos le importa un pimiento la mierda insustancial que en sus vidas hace la función de drama" es la mejor idea de la semana. Me la guardo para recordarmela cuando me de por ser artista y crea que tengo "algo que contar"... que no lo tengo, es así.
Cierto, indie es sinonimo de mierda sobre todo cuando un tio de marketing lo utiliza como argumento de venta. Los indies cuando lo eran, no querian ser indies y ahi estaba la gracia. Es tu vida pero no es algo que te guste y haces lo mejor que puedes, supongo... yo soy gris de clase media.
Publicado por: Dani R | 13/01/09 at 14:39
Pues te puedo asegurar que no puede ser peor que My Blueberry Nights. Vaya Truño.
Publicado por: Gerardo | 13/01/09 at 14:52
Ay Dani, tambien me das una chapa y una estrella dorada? he aprobado el curso? pero gracias. Really.
Publicado por: psg | 13/01/09 at 15:33
Dos te doy resalao!
Publicado por: Dani R | 15/01/09 at 13:58